Acceso
Para alcanzar el Mont Fleuri (2511m), comienza tu periplo desde Confins. Toma la carretera desde Annecy pasando por Thônes y La Clusaz. Una vez que llegues, aparca tu vehículo en el parking de l’Arpettaz. ¿Listo para la aventura? ¡Sí, porque no estás aquí para dormir al sol!
Precisiones sobre la dificultad
Clasificada como una caminata poco difícil, la ascensión ofrece paisajes impresionantes. Los tramos aéreos pueden hacer que el corazón bombee, pero no bailes sobre las piedras todavía: nunca son muy técnicos. Prevé alrededor de 1230m de desnivel, lo cual es suficiente para que te des cuenta de tu forma física (o de su ausencia, si es el caso).
Reglamentación
No hay nada grave, pero ten en cuenta que el acceso a ciertas zonas puede estar regulado, especialmente durante la época de reproducción de las aves. Así que, verifica los letreros y no dudes en preguntar a los locales, aunque sigue siendo un misterio esa reputación de malhumorados de los guardianes de la montaña.
La información esencial
Antes de tomar el sendero, aquí tienes algunas infos para llevar en tu mochila: lleva un buen equipo de senderismo, agua para no deshidratarte como una planta en pleno desierto, y algunos bocadillos para esos pequeños antojos que surgen en la cima. Un buen sombrero para protegerte del sol, también sería una buena idea. ¡Los selfies con el Mont Fleuri de fondo son inevitables!
Itinerario
Comienza desde el refugio de la Bombardellaz antes de tomar el camino que lleva a la Combe de la Grande Forclaz. Este recorrido por la cresta es un deleite para los ojos: un kilómetro de felicidad, atravesando pendientes herbosos y losas. Al llegar a la base de una grieta, prepárate para un pequeño desafío, ¡pero nada intimidante! Sigue el sendero y disfruta de la subida. Cada paso te acerca a la cima y a la vista impresionante que te espera.
Alrededores
Después de haber conquistado el Mont Fleuri, ¿por qué no explorar los tesoros escondidos en los alrededores? Los Lagos de Tardevant, por ejemplo, son una excelente opción para refrescarse después de esta ascensión. Y no olvides echar un vistazo a los pastos circundantes; no hay nada como una buena tartiflette para levantar el ánimo. ¡Verás, las montañas a tu alrededor tienen sorpresas reservadas!
